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Entradas

Burgos, a pie

  . Había prometido contarte qué se me había perdido en Burgos; aunque hayan pasado dos meses, cumplo lo ofertado. Otras ocupaciones me han alejado del teclado del ordenador. Por cierto, que hace un momento me ha retrasado una llamada de un número de teléfono de Barcelona, desde el que una persona que apenas hablaba castellano me intentaba convencer de que “su computadora tiene un problema grave que debo resolver”. Es un timo, claro.  No es la primera vez que llaman, si tengo paciencia charlo un rato con el operador, para su desesperación; la última vez, desde una centralita extranjera, la que llamaba para solucionarme un peligroso virus terminó preguntándome, “¿pero tienes computadora?”.  Bueno, a lo que iba. Estuvimos en Burgos de nuevo, porque la hija presidía un tribunal de doctorado y aprovechamos el viaje. Es un orgullo ver a la niña a la que, con seis años, enseñaba cuatro palabras mal contadas en inglés llegada a filóloga con publicaciones de prestigio internaci...

Por qué me voy de Facebook

    Reconozco que Facebook había sido una buena idea, un método fácil de encontrar amistades olvidadas, compañeros de estudios; puede que hasta amores perdidos. Sin embargo, me ha cansado. Como no considero que tenga grandes cosas que aportar a esta inefable sociedad, últimamente casi ni escribo y apenas me asomo de vez en cuando. Me he dado cuenta de que me intenta robar tiempo, llamando mi atención permanentemente hacia asuntos banales. “Fulanito ha escrito…Puede que te hayas perdido la última publicación de menganita…” Me da pereza leer tanta cantidad de textos con faltas de ortografía, sintaxis y prosodia. Algunas se muestran orgullosas de su ignorancia. “¡Qué pasa, soy una trabajadora!” No hemos hecho caso de las recomendaciones de los padres, ni hemos estudiado ni ganas de hacerlo ahora; consideramos ejemplar no leer un libro, ocupación propia de  cerebritos . Por eso  ellos  nos ganan y siguen teniendo el poder. Y nos joden. Colaboramos alegremente ...

De paseo junto al Esla, con Toño Morala

  Como siempre fui hasta Mansilla. Si puedo no hay viaje a León en el que no pase por la villa. Apreciábamos pasear entre los chopos de la ribera del Esla, por la mañana; cada uno por su lado, a lo nuestro, Toño Morala y un servidor. Que digo yo que serán chopos esos árboles que ha crecido ahí desde mi infancia, porque entre mis ignorancias se incluye la Botánica, que distingo malamente entre la ortiga y la calabaza. Luego me trataba de loco, -un poco-, porque acababa bañándome en tales aguas, tan frías. El amigo Ramiro me había citado para el homenaje al amigo Toño, el 6 de junio, a las 6, en el anfiteatro de San Marcos, sede del Ágora de la Poesía, milagroso evento mensual. Me vino a la cabeza la música melancólica que Paco Ibáñez compuso para El aire de los chopos , el poema de José Agustín Goytisolo que me permito parafrasear:   El aire de los chopos y vuelvo a recordar. En un día de junio te fuiste. Nada más . Fue hace siete años y tres meses exactamente; a quel ...

Pablo Iglesias se equivoca. Una vez más

  Sin que sirva de precedente, he escuchado una y otra vez su discurso de despedida. He estado atento, he tomado notas, las he repasado, no he visto ni una sola autocrítica. Malo. Parece ser que pese a sus esfuerzos “por este país” lo único que ha conseguido es “convertirse en chivo expiatorio” de la derecha; “es evidente que al día de hoy no contribuye a sumar” para lograr el éxito electoral. “Por lo tanto, hay que tomar decisiones…” Y se va. Eso sí, dejando dicho quienes han de gestionar su legado político; Yolanda Díaz para el Gobierno, Isa Serra desde la oposición madrileña. Bueno, pues gracias y buena suerte. Pero verás, Pablo, yo creo que te equivocas. Una vez más. El partido que creaste con otros y desarmaste tú solo, en mi molesta opinión tiene otras tareas. Debería de tenerlas, vaya. La primera, discutir seria y abiertamente un balance. Con tu presencia, desde luego. No la habitual asamblea autoproclamatoria, sino un profundo análisis de situación. La segunda, dota...

Proletari@s de todos países: ¡Leed!

  Me levanté con ánimo, este día claro de Sant Jordi. Empecé a envolver los libros en papel de regalo y bajé a encargar las rosas; la tarde anterior me había acordado a destiempo. La floristera de plantilla me da la buena noticia de que tiene vendidas casi todas; “ahora parece que más gente hace eso de la rosa y el libro; antes casi eras sólo tú”. Me alegro de que el uso vaya medrando. Mientras escribo pongo “Les floristes de la Rambla”, como suelo en esta fecha; una canción preciosa de Miquel Porter, aunque prefiero la versión del Serrat, con mejores medios orquestales. Canto con él: Les floristes de la Rambla ajuden a sortir el sol … y echo la mirada atrás, cuando las Ramblas eran una explosión de colores sin turistas alemanes.   A medio día había quedado con las amistades para tomar el vermú. Ya nos liamos, fuimos a comer y terminamos la tarde tomando sidra; una jornada de socialización típicamente langreana, buena para el corazón, aunque se queje el hígado. Entre tan...

Para no enterrar la Tierra

  El aire es valioso para el piel roja. Porque todas las cosas comparten la misma respiración, las bestias, los árboles y el hombre. El hombre blanco parece que no notara el aire que respira. Como un hombre que está muriendo durante muchos días, él es indiferente a su pestilencia. En el año 1855 el presidente de los Estados Unidos de América del Norte propuso a Xiuhcoatl jefe de los indios duwamish , que le vendiera las tierras de la tribu y se retirara con ella a una reserva. El cacique no pudo más que sorprenderse ¿Cómo se puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esta idea es extraña para mi pueblo. Si hasta ahora no somos dueños de la frescura del aire o del resplandor del agua, ¿cómo nos lo pueden ustedes comprar? Pero es consciente, por la experiencia de anteriores conflictos armados, que los pueden echar por las malas. El gran jefe de Washington manda palabras, quiere comprar nuestras tierras. El gran jefe también manda palabras de amistad y bienaventur...

Elogiemos a quienes pagan sus impuestos

  Día con luz. Mis amistades leonesas suelen hacer bromas por las relaciones del sol con Asturies; hace años que se le ve con más frecuencia, tenéis que cambiar el chiste. Una foto primaveral; ni idea de qué árbol es el que he retratado, me imagino que Marcelo me lo podrá explicar. En la prensa leo el enésimo debate sobre el Impuesto de sucesiones . Parecemos bobos, entramos al trapo a la primera; ninguno de los que vivimos honradamente por nuestras manos vamos a dejar un patrimonio tan grande que afecte a nuestros herederos. (¡Cuidado que no les dejemos deudas!). Estamos hablando de un porcentaje que ayuda a nivelar, un poco, las desigualdades sociales. Se retira una cantidad no excesivamente onerosa de lo que recibe alguien que no tiene más mérito que haber nacido en noble cuna, con ello se pueden paliar necesidades de los que tienen la mala suerte de haber nacido en casa menos poderosa. Dicen los que tienen que pagar que es injusto, cualquier impuesto nos lo parece habitua...