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Plagas bíblicas sobre Valladolid

             

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Había escrito estas notas en enero, a la redacción de la revista a la que estaban destinadas no le parecieron oportunas, no las borré y las circunstancias las vuelven a poner de actualidad; lo que se anticipaba en aquellas relaciones autonómicas anticipadas, se vuelve cruda realidad en muchas ciudades de España después de las municipales.

Se habían producido dos muertes más fruto del terrorismo machista, esta vez en Valladolid; una mujer y su hija, a manos de un maltratador reincidente. Dimensiones de plaga bíblica, 1206 asesinadas desde 2003, un dato para tomar en cuenta; ahora bien, los mismos que dicen que la violencia de género no existe   señalan a una ETA que se ha disuelto y que en sus años mató algo menos, 853.

Entre estos negacionistas un señor con mando en plaza, vicepresidente de la Junta de Castilla y León, hace bromas macabras desde su sillón parlamentario. Don Juan García-Gallardo y Frings, treintañero de familia bien, que más que gallardo es arrogante, carga contra todas las leyes que garantizan libertades sexuales y reproductivas. Dice que la función del sexo es traer niños al mundo.  No me lo imagino yo, cuando accede a su novia, recitar aquello de “No es por vicio, Señor, ni por fornicio, sino por criar hijos a tu servicio”. Él no los tiene; como tampoco. -al menos que se sepa-, los diez obispos de Castilla la Vieja que han salido a aplaudirle.

            El partido de color verde guardiacivil que ha encumbrado al arrogante señor Gallardo, ha propuesto también que se elimine el Servicio de Relaciones Laborales, el órgano de mediación en caso de conflicto entre empresa y trabajador; es decir, que el operario de la pequeña empresa, con escasa capacidad de representación sindical, se queda sin mecanismo de defensa; a pagar abogados y tirar de tribunales. Si se atreve. Traer niños al mundo para matarlos luego de hambre.

            Ayudan estas posiciones a hacer chistes fáciles sobre Valladolid, viniendo desde el norte. Por cierto, con otra maldición sobre nuestras espaldas, el tren; hora y media de retraso. Esta ciudad, como tantas otras, a la que el ferrocarril ha hecho una herida importante, partiéndola por la mitad. Al noroeste los barrios ricos, según los datos de rentas del Instituto Nacional de Estadística; al otro lado, mal comunicados por pasos inferiores, los barrios de pobres, cuya renta anual es menos de la mitad de los del otro lado. El letrero de la foto es viejo, pero significativo, se ve cuando uno pasa por el subterráneo, al lado del Arco de Ladrillo, a la parte más beneficiada


        Pero la realidad es dura, delante de las letronas puestas ante la Academia de Caballería para fotos turísticas, aparece un sin techo con todas sus bolsas, que no le caben en el carrito de Mercadona; en la calle Santiago, epicentro comercial, unos pasos antes de la sede de la ultraderecha, otro pide limosna “para mi perro”, al que arropa cuidadosamente con una manta casi limpia, al igual que uno más se arrebuja en el saco de dormir, protegido por el recodo de un escaparate, y metros más allá solicita ayuda, -mejor equipado para el termómetro a 0ºC que se daba aquel día-, un ciudadano africano,. No hago fotos por respeto.

Aunque en el gobierno autonómico campee este señor, -cuyo segundo apellido lo debe a un abuelo nazi escondido en España-, no se merece el nombre generalizado de facha una ciudad cuyo club de fútbol ha sido capaz de quitar de su emblema la Cruz laureada de San Fernando, otorgada por su rapidez en sumarse al golpe militar del Dictador. Le hubiera tocado lo propio al Ayuntamiento, no lo ha propuesto el anterior y no lo hará el nuevo, claro.


Emborrillado, (enchinado, empedrado) se llama la técnica del solado del Claustro de las Francesas, siglo XV, una maravilla artesanal digna de ser conservada. Como todo convento pasó por variadas vicisitudes hasta llegar a colegio. Luego, en manos laicas, se convirtió en centro comercial, viviendas y sala de exposiciones. Tiene la ciudad un importante patrimonio, que en buena parte depende del consejero de Cultura, un curioso personaje.

 Se trata de Don Gonzalo Santonja Gómez, que tiene una singular historia personal: Militante del Partido Comunista de España, exiliado, casado con Dolors Grimau, hija del dirigente fusilado por Franco en 1963, fue asesor cultural de la Fundación de Rafael Alberti y apoyó de palabra y por escrito a Herri Batasuna.

¿Es el autonómico un gobierno filoetarra? Lo pregunto porque tengo en mi archivo un número de la “Revista de Literatura Encuentros”, una de las primeras firmas es del dramaturgo Alfonso Sastre, perseguido por esta misma simpatía La publicaba este mismo señor Santonja, que nunca agradecerá suficientemente a Fuencisla, amable gestora de la segoviana Librería Diagonal, su desinteresada colaboración.

Desconozco cuándo este ilustre consejero encontró su camino de Damasco, cuándo se le apareció la luz salvadora de la extrema derecha; pero puede que no tropezara su caballo, sino él mismo con una bolsa de doblones. Para que lo llamaran, seguramente pesaron sus libros sobre tauromaquia; ya se sabe que martirizar toros es una de las pruebas de gran españolidad. Precisamente estos días la Agencia de Protección Civil de Castilla y León busca médicos para los espectáculos taurinos, “los que hay no tienen interés en este tipo de actuaciones”. A la par han presentado el diseño de unos nuevos instrumentos taurinos que maten mejor; Don Gonzalo saludará entusiasmado. Debo señalar, con indudable mala uva, que se trata de un proyecto. Espero que me perdone por enmendarle la plana, pero es que en la obra de restauración del patio hay un letrero de su Consejería de Cultura, Turismo y Deporte en el que se informa de un proyeto. El escritor patrocina una nueva ortografía.




 

 

 

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