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¿Quién había dicho día de descanso?


Antes de la charla de Laguna de Duero nos preguntaba el corresponsal del Norte de Castilla por la reacción de la gente cuando llegábamos a los pueblos; Cándido y yo estábamos de acuerdo en que había una palabra que la resumía: Emocionante.
Al final de la jornada, cuando caminábamos hacia el coche de Belén y Paco, que han tenido la paciencia de traerme a su casa a dormir (no hay en castellano palabra para agradecéroslo), acompañados de Adolfo y estrujados por alguna más, bromeaba con los parados y paradas: "¡Menos mal que era día de descanso!, habéis sido tan cariñosos que no me queda más remedio que recordar el dicho, hay amores que matan!"
 A las once ya andábamos camino de la Plaza Mayor, donde, cada semana, Parados/as en movimiento se dejan ver los lunes al sol. La mañana fresca y soleada permitió que se agrupara una cantidad de personas suficiente como para tener un pequeños intercambio de opiniones; en una esquina los furgones policiales hacían ostentación innecesaria de fuerza. Luego fueron unas a dar un paseo, otros a la cadena SER, donde coincidieron con Revilla, antes político, ahora vendedor de libros; Nembra, su sonriente compañera, Mary, y yo a tomar un penicilino y una zapatilla, en uno de esos locales con encanto con que nos obsequia la Pucela bohemia.
La asociación de parados no acogió en su local, Puente de la Reina, 22, para permitirnos comer bien y relajar; poco, que enseguida había que estar en la estación de Renfe recibiendo a la Columna cántabra. Han organizado una recogida de alimentos y, desde luego, están llenando autocares para acompañarnos el día 22 en Madrid; en este sentido me llega una nota de Antón Saavedra indicándome cómo va la venta de plazas en Langreo, ayer a él le dieron el nº 17 del bus 11, un éxito de convocatoria.



Hay que atender las demandas de dos poblaciones para dar charlas a las seis; como se puede escoger yo me apunto a Laguna de Duero, donde he tenido buenos compañeros de trabajo. Miguel, presidente de Parados, y Adolfo, hoy copiloto, nos llevan a Cándido y a mí antes de que nos durmamos en los sillones de la asociación.


Me cuentan los vecinos que han llenado la sala, -unas cuarenta personas-, que estamos en una escuela de la República, usada ahora como centro social; las instalaciones son prácticas, los parados del pueblo animosos, el coloquio tan movido que hay que cortarlo para regresar pronto a Pucela; aunque podemos seguir charlando mientras tomamos un vino y picamos un poco. Ana Luisa, que trabaja con un horno antiguo que se niega a renovar, ha colaborado con la mitad de los mantecados que le han ido a comprar y que duran un suspiro en la mesa; Mª Jesús viene, la mujer, con un tortilla de su casa para que nos la llevemos. Es más grande el corazón de esta gente que los tremendos bloques de edificios que me han hecho Laguna irreconocible. Les recuerdo que ganaron la promoción para el ascenso a Segunda B al Langreo y les reto a que ahora nos superen en el número de autobuses; se esmeran, de tres plazas que tenían comprometidas llenan casi dos buses.


María, Paz, Merce y Gonzalo
Por la noche cena-fiesta de despedida en el colegio Jacinto Benavente, con la colaboración de la asociación de vecinos. Bromeamos con la posibilidad de volver a casa con más kilos de los que salimos.Entre las actuaciones destaca la de Cruz Roja con un despliegue 18 voluntarios y 3 ambulancias para repasarnos las heridas.
Parados en movimiento: Gracias de corazón, ánimo en la tarea; en espíritu os llevamos con nosotros camino de Madrid, allí nos re-encontraremos el 22 M.




Comentarios

  1. Javier Heras Serrano PARADOS EN MOVIMIENTO de Valladolid 💜12 de marzo de 2024 a las 10:08

    La lucha es el único camino!! Ni un paso atrás, contra el paro, soluciones ya!!

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