“La jefa de los criminales saluda al otro bando”, dijo la señora Lagarde a modo de saludo a Varoufakis. Orgullosa. La prepotencia del director del banco, e se señor de corbata que gestiona un dinero ajeno como si fuera de su propiedad cuando le vas a pedir un préstamo para reparar las goteras de la casa. Completó la gracia pidiendo que en la próxima negociación hubiera “personas adultas en la sala”. ¿Está el FMI regido por gente adulta? Veamos, Christine Lagarde tiene problemas judiciales en Francia por un asunto de corrupción: cuando era ministra de Finanzas con Sarkozy, entregó 403 millones de ayudas públicas a Tapie, en un acto que un juez calificó de “simulacro de arbitraje”. Había sucedido en el puesto a otro francés, Dominique Strauss-Khan, que tuvo que pagar un indemnización millonaria para acallar a la camarera de un hotel USA que le acusó de agresión sexual. Más recientemente ha visto sobreseída una causa por proxenetismo; si bien no pudo negar orgías con prostituta...
El sol ilumina Cuturrasu antes que nada en Langreo. En una mesa electoral en 2011 nacieron estos apuntes. Literalmente de la aldea al mundo