Hace un año
que se produjo el accidente. Empezaron a sentirse mal, muy mal, y no hubo más
remedio que hospitalizarlos. Asturiana de Zinc pasó un informe incorrecto
acerca del trabajo a realizar y los empleados de la subcontrata IMSA sufrieron
un envenenamiento muy grave. La mutua FREMAP y el Servicio de Salud del
Principado de Asturias no supieron estar a la altura de las circunstancias;
pese a los síntomas, tan significativos, sólo se atrevieron a pronosticar
“probable intoxicación por mercurio”.
Mercurio: Gastroenteritis aguda,
estomatitis, colitis, insuficiencia renal aguda por necrosis. Edema agudo de
pulmón. Gingivitis y estomatitis por sialorrea. Pérdida de piezas dentales.
Problemas oculares. Afección sistema nervioso central: erectismo mercurial
(cambios de carácter, insomnio, pérdida de memoria). Polineuropatía
sensitivo-motora en extremidades inferiores.
Cuando nos
vemos, al lado de la estación de RENFE, Víctor dice que está bien, aunque
todavía no ve como antes, le cuesta trabajo enfocar. Pero a los tres días de
dejar la huelga de hambre ya comía correctamente, aunque no hace todo lo que el
médico le recomienda, “ya, ya sé que no
debería fumar…” Los otros han bajado
un poco el ritmo, “me dice mi mujer que
debo desconectar el teléfono a una hora prudencial”, él piensa en los que
vienen detrás, en que nadie se vuelva a ver metido en ésta.
Arsénico: Dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarreas.
Daño renal. Alteraciones del sistema nervioso central. Polineuropatía
sensitivo-motora extremidades inferiores. Afecciones cutáneas. Irritación vías
respiratorias. Lesiones cardíacas y vasculopatía. Cáncer de pulmón e hígado.
Zinc: Fiebre de los metales. Rinitis y perforación
tabique nasal. Dermatitis de contacto. Conjuntivitis y alteraciones retinianas.
Erosiones y pérdida de piezas dentales.
La falta de
respuesta de la propia empresa y de las autoridades sanitarias, -con más ansia de tapar el accidente que de buscar soluciones-, con resultados de análisis desaparecidos y ocultación
sistemática de los hechos, negativa a reconocer que no era una enfermedad
común, sino profesional, llevó a cinco de los afectados a realizar una huelga de
hambre a las puertas de la factoría durante catorce días; hasta que AZSA-Glencore-Xstrata dio pasos en la negociación. El asunto es tan serio como que pueden
estar afectadas directamente un centenar de personas y, habida cuenta de que
los contaminantes estaban en el ambiente, algunas decenas más podrían estar intoxicadas
en el entorno; se sabe que personal no directamente productivo, como un
almacenero o una empleada del botiquín tienen niveles de contaminación en
sangre altos. La actitud más racional de la multinacional Glencore,-dispuesta
al entendimiento, ahora que el asunto se ha publicado y difundido internacionalmente-, ha hecho
que el campamento se levantara, “pero
sólo provisionalmente; si el asunto no se soluciona de una manera adecuada
volveremos”
¿Qué sería
una manera adecuada? Algunos pasos previos:
- Incorporación a Asturiana de Zinc- Glencore de los trabajadores que estén bien de salud y quieran trabajar aquí.
- Tratamiento médico adecuado, con garantías para todos.
- Jubilación de todos aquellos cuya salud se haya visto seriamente deteriorada.
- Pago de 1000 euros/mes como anticipo a cuenta de las futuras indemnizaciones a todos los trabajadores que no cobran nada o subsisten con los 420 € del mínimo asistencial.
Los trabajadores de IMSA, subcontrata de Asturiana de
Zinc, grupo Glencore-Xstrata, sufrieron en noviembre de 2012 un gravísimo
envenenamiento cuando realizaban tareas de mantenimiento en la parada habitual de cada año. Desde
hace 365 días sufren náuseas, pérdida de visión, incontinencia urinaria,
desorientación, caída del cabello, de las uñas y de los dientes, problemas de riñón…Los informes
oficiales hablan de “probable intoxicación”. Los análisis (aquellos que no han
desaparecido misteriosamente) señalan muy altos niveles de Mercurio, a nivel
récord Guinnness, y de presencia en sangre, además, de Cadmio, Zinc, Plata y Arsénico,
cuyos efectos sobre la salud pueden leerse en los párrafos anteriores.
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