Son de estas coincidencias de la vida. Voy a Santiago de Compostela y por allí aparece el Señor Casado dando el pistoletazo de salida de una convención trashumante que acaba en Valencia. Es su afán apartarse del pasado tramposo y corrupto del PP, pero difícilmente lo va a conseguir con gestos como invitar a políticos de otros países condenados por meter la mano en el cajón, como el delincuente francés Nicolás Sarkozy, con dos condenas en este año por financiación ilegal, tráfico de influencias y corrupción, o el austriaco Sebastian Kurz, precoz mandatario que a los 35 años ya ha conseguido tener que dimitir de la cancillería; él y nueve de sus colaboradores y el ÖVP como partido, están acusados de malversación y desfalco de dinero público usado para encargar y publicar en 2016 encuestas manipuladas que dejaban en mal lugar al entonces líder conservador. Buenos maestros tiene, el Señor Casado. Y ha tenido. Otro gesto hacia ellos ha sido hacer el cierre de la viajera conv...
El sol ilumina Cuturrasu antes que nada en Langreo. En una mesa electoral en 2011 nacieron estos apuntes. Literalmente de la aldea al mundo