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Entradas

Encierro. Mujeres.

Me joden los profetas “a posteriori”, los que pronostican después de que todo haya sucedido. La crisis financiera que nos hizo a todos más pobres desde 2008 en adelante no la vio venir nadie; de hecho, las empresas del IBEX repartieron ese año sustanciosos dividendos, puesto que los beneficios del anterior llamaban a la opulencia. Sin embargo, con la perspectiva del tiempo, todo el mundo se atrevió a decir que había sido una temeridad y los listos escribieron acerca de “lo que se debería haber hecho”. Con esta historia del virus pasa igual. Ahora hay miles de agoreros, pronosticadores del pasado, aconsejando. Se les ven las plumas políticas enseguida; entonces hablaban de Zapatero como el peor gobernante de la Historia, ahora cargan contra Sánchez.Tampoco me importa mucho que se metan con el Gobierno, es el deporte nacional, lo llevan en el sueldo; entre los italianos es proverbial el “Piove… ¡Governo ladro!” (Llueve, ¡gobierno de ladrones!), igual que nosotros echamos la culpa de nue…
Entradas recientes

Encierro. Beneficios penitenciarios.

.Como nos hemos portado bien en estos dos meses de encierro, el Gobierno nos relaja la pena, nos otorga unos ciertos beneficios penitenciarios, si bien hay que pernoctar en el sitio habitual. En algunos casos, por mal comportamiento reiterado, no tendrán permiso, y eso ha hecho que salgan a la calle los señoritos, portando unos instrumentos hasta ahora desconocidos para ellos, llamados cacerolas. Un tutorial difundido por la Red les orienta: “Todo sobre las cacerolas. ¿Qué son?, ¿cómo manejarlas sin hacerse daño?, ¿dónde las guarda el servicio?”.La Policía no ha salido a preguntar si sus señorías se encontraban bien, pese a que no cumplían la normativa sanitaria. Sin embargo, a los periódicos afines al Barrio de Salamanca les ha molestado que una manifestación en Pamplona pidiera la libertad de un preso en huelga de hambre. Ya se sabe que hay internos e internos; el ex ministro del PP Rodrigo Rato y otros ladrones, como los de Convergencia, no suelen estar mucho tiempo entre rejas, sin…

Lo siento, Begoña. Muchas gracias.

Cuando la llamé me dijo que sin problema, que a nuestra disposición para lo que fuera menester. Yo temía molestar, su responsabilidad en el Área V de Salud del Principado, más dos hijos que atender, no suelen dejar mucho tiempo libre; pero enseguida me comentó que para ella era un orgullo recibir una invitación desde su ciudad. Y así empezó la charla, contando con toda sencillez sus primeros pasos por Langreo, contando cómo sus padres mantuvieron un negocio de comercio del café en La Pomar y los humildes inicios de su abuela, cuando se ganaba cuatro céntimos de peseta bajando desde Pando un carrito con las comidas de los trabajadores de Duro Felguera, “era tanta el hambre que la combatía tomando una cucharadita de cada tartera”, La Tertulia Encuentros, en colaboración con el Área de Igualdad del Ayuntamiento de Langreo, celebraba en octubre de 2018 unas jornadas bajo el título “Las mujeres tomamos la palabra”, con la fiscala Mª Eugenia Prendes hablando de Justicia, la profesora Mª Anton…

Encierro. Estropajo.

¡Voy lavate la boca con estropajo! Era la amenaza de mi abuela (la mala) cuando se me escapaba alguna palabra inadecuada. Sargento de semana sin bigote, manejaba su casa con mano de hierro; otras expresiones habituales eran ¡Voy ponete les uñes en la chapa la cocina! ¡Vas dir a buscar la cara a un baile de apaches! Recomendaciones suficientes para que las aguas de la revuelta infantil volvieran a su cauce.
Luego, el paso del tiempo hace a las abuelas más pacientes, sobre todo porque los niños se tornan más razonables, van madurando. Algunos, porque el Emperador que nos ha tocado en desgracia está empeñado en dejar una huella imperecedera en todos nosotros, a base de hacer el bárbaro. Don Donald Tramposo ha tenido la desvergüenza de hablar de irracionales remedios caseros contra el virus que nos mantiene encerrados. Consecuencia inmediata: envenenamientos. 
El guion de la tira cómica de Pablo García y Rogelio Román publicada en La Nueva España podría haberlo firmado mi abuela (la mala),…

Encierro. Tragedia.

Hoy es 23 de abril, para las celebraciones oficiales Día del Libro; en mi casa, desde hace decenios Sant Jordi, el Libro y la Rosa. Para cumplir con la tradición, habida cuenta de que las librerías están cerradas por culpa de una corona, -que como todas trae virus patógeno-, debería haber comprado por Internet. Me niego.
Reconozco que estuve tentado a ello, sin embargo, descarté la posibilidad en minutos. ¡Vas a comparar! El placer de entrar en la librería, saludar, preguntar por algunos temas que ya traía previsto y luego revolver a mis anchas, tocar los libros, hojearlos, olerlos. Ni punto de comparación. Así que vamos a celebrar la fecha con esta página y ya nos desquitaremos en cuanto nos den la condicional.
Araceli Fernández Rojo es bibliotecaria en Riañu, -Langreo-, o sea, es de esa especie sufrida, trabajadora y consciente que con pocos medios hace mucho por la Cultura. Me pidió que grabara un vídeo breve; ya que no habrá actos presenciales que al menos los haya virtuales. Le agr…

Encierro. Salud.

Es como si se nos hubiera olvidado, resulta que ahora nos dicen que hagamos el favor de lavarnos bien las manos; a los niños se les enseña a esmerarse en el aseo. ¿Cuándo hemos dejado de hacerlo?
Ha tenido que venir un ser microscópico, un bicho que no podemos ver, a decirnos que somos unos engreídos y debemos tomar en consideración medidas elementales. Desde que la Humanidad se volvió urbana, generó normativas elementales de higiene; en el ritual de la cena de Seder, la más importante del Pesaj (Pascua) hebreo, se ordena lavarse dos veces las manos; la primera al acercarse a la mesa, la segunda al empezar propiamente a comer. Ese hábito de la liturgia judía lo ejecutan a diario los curas católicos. Los musulmanes tienen por obligación lavarse las manos antes de la comida; para entrar en la mezquita deben dejar afuera el calzado y hacer abluciones en la fuente exterior.
En la escuela de los años 40 y 50 se insistía en la higiene, porque aún campaban por España preocupantes enfermedades …

Encierro. Muerte.

Es nuestro futuro pluscuamperfecto, la muerte; el único destino cierto, cada paso que damos en nuestra existencia es un avance a la postrimería; por eso no puedo entender a las personas que acumulan, a costa del sudor ajeno, fortunas que no gastarían en siete vidas. El saber popular lo deja bien claro, dice un refrán catalán que “los sudarios no tienen bolsillos”.
Cuando empezó todo este telar que nos mantiene encerrados se produjeron dos fallecimientos de esos que tienen derecho a necrológica en los diarios. Carlos Falcó y Fernández de Córdoba, V Marqués de Griñón, de familia “noble”, amigo del rey jubilado, pluriesposado, y Lorenzo Sanz, ex presidente del Real Madrid, ganador de títulos balompédicos. Después fueron cayendo famosos y famosillos, de donde se demuestra que la salud es de todos o no es de nadie; un virus que sale de un sencillo mercado de ganados en una ciudad que no sabíamos poner en el mapa, acaba con personas a quienes sus dineros no han podido proteger. Lo escribió e…